Me traje tus dedos pequeños
con olor de tierra,
tu voz de cobre andino,
tus brazos de pámpano tierno.
Te refresco en mis ojos
con tu llanto de ruinas.
Soy lo que hiciste de mí
cuando elegiste mi pecho.
En mi afán
nunca serás pasado.
Aunque dios te olvide.
sábado, septiembre 08, 2007
Reanimación
Fue un silencio súbito.
Todo murió carcomido por la quietud.
Nada ácida dispersándose.
Es entonces cuando
en las oquedades del alma
sólo se incuba tiempo.
Pero la palabra sigue
(como una rémora a lomos
de la memoria),
recosiendo heridas
con puntadas de inocencia.
El músculo de la incertidumbre
se contrae:
por fin un latido,
un sistólico verso
quebrando
la muerte plana del corazón.
Todo murió carcomido por la quietud.
Nada ácida dispersándose.
Es entonces cuando
en las oquedades del alma
sólo se incuba tiempo.
Pero la palabra sigue
(como una rémora a lomos
de la memoria),
recosiendo heridas
con puntadas de inocencia.
El músculo de la incertidumbre
se contrae:
por fin un latido,
un sistólico verso
quebrando
la muerte plana del corazón.
lunes, agosto 06, 2007
Dile que he dejado a sus palabras
hilando entresijos de mentiras,
que se ha vuelto piedra callada,
última noche a solas.
Dile que hay olvido consumado,
ignorancia sólida de cuerpo transparente,
que a su través se muestra
el aire de urgencia de otros caminos.
Dile que he puesto sordera
en los resquicios por los que aún
inocula abismos,
en los que mi dolor,
como un animal enfermo,
por fin se autoaniquila.
hilando entresijos de mentiras,
que se ha vuelto piedra callada,
última noche a solas.
Dile que hay olvido consumado,
ignorancia sólida de cuerpo transparente,
que a su través se muestra
el aire de urgencia de otros caminos.
Dile que he puesto sordera
en los resquicios por los que aún
inocula abismos,
en los que mi dolor,
como un animal enfermo,
por fin se autoaniquila.
martes, julio 24, 2007
Apología
Miro el tiempo por fin herido
por este puñal que sólo el deseo
clava en la córnea de las horas.
Suelo ser entonces translúcida.
Me atraviesan los haces
escapados de tus ojos
como guerreros escudados
en la luz de la palabra.
Soy lisa y esparcida
en esta indefensión de los músculos,
ahora errantes
sobre el poema que te mana
cuando has abolido el mar
e instaurado tus incendios.
por este puñal que sólo el deseo
clava en la córnea de las horas.
Suelo ser entonces translúcida.
Me atraviesan los haces
escapados de tus ojos
como guerreros escudados
en la luz de la palabra.
Soy lisa y esparcida
en esta indefensión de los músculos,
ahora errantes
sobre el poema que te mana
cuando has abolido el mar
e instaurado tus incendios.
jueves, julio 19, 2007
Dónde está la atmósfera de respirar
tus versos,
dónde tus palabras como bocas
y oídos de viajarte.
Qué dicen ahora estos silencios
sino nombres de los huecos
que deja la luz cuando me huye.
Dónde pongo este tiempo despoblado
sino en la vasta espesura de la ausencia.
La noche es una autopsia a cielo abierto
y yo su cadáver vacío.
Ahora tu lejanía
está a solas con mi alma.
tus versos,
dónde tus palabras como bocas
y oídos de viajarte.
Qué dicen ahora estos silencios
sino nombres de los huecos
que deja la luz cuando me huye.
Dónde pongo este tiempo despoblado
sino en la vasta espesura de la ausencia.
La noche es una autopsia a cielo abierto
y yo su cadáver vacío.
Ahora tu lejanía
está a solas con mi alma.
jueves, julio 12, 2007
Noctámbulo
A Antonio José, con la gratitud
que no sé decir
A veces
te contemplo,
donde sé que no duermes,
lanzándome un hilo azul de vida desde tus ojos.
Yo dejo que caiga
en los umbrales de mis pasos,
a ver si un día de estos,
en el quicio de las noches,
puedo caminarte mejor.
que no sé decir
A veces
te contemplo,
donde sé que no duermes,
lanzándome un hilo azul de vida desde tus ojos.
Yo dejo que caiga
en los umbrales de mis pasos,
a ver si un día de estos,
en el quicio de las noches,
puedo caminarte mejor.
Loba
Me ha despedido la luna
por no tener el aullido
de ahuyentar soledades.
Me estoy disparando
en la sien estos versos,
fríos como balas de plata.
por no tener el aullido
de ahuyentar soledades.
Me estoy disparando
en la sien estos versos,
fríos como balas de plata.
domingo, julio 08, 2007
Improvisación
Sé que andaré perdida por tu cuerpo
sin tener ganas de encontrar salida.
Vaciaré la humedad que me guardo
para ti
para que el extravío del alma fluya.
Perderé la identidad,
asomará mi sexo más anónimo.
Ya sé que serás laberinto
y que no me ayudarás con migajas.
Permíteme equivocarme,
improvisar.
sin tener ganas de encontrar salida.
Vaciaré la humedad que me guardo
para ti
para que el extravío del alma fluya.
Perderé la identidad,
asomará mi sexo más anónimo.
Ya sé que serás laberinto
y que no me ayudarás con migajas.
Permíteme equivocarme,
improvisar.
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