martes, septiembre 30, 2008

Monólogos proscritos

Ridículo

La noche abre su gabardina
y exhibe su incitante abismo;
ignora que cuando ella llega
yo ya vengo de la nada.


Investigación

Necesito saber
de qué mueren mis días:
voy a exhumar mis sueños.



Sabiduría

Mis labios no recuerdan
los adjetivos para el sabor de tus besos,
pero siempre los tengo en la punta de la lengua.

domingo, septiembre 21, 2008

Como quien oye llover

Cada gota de mí que te extraña
se encadenada
a la palabra.

Soy hacia ti agua deletreada,
silabario acuoso de lo que me estalla
hacia tu adentro
cuando la lejanía duerme en su sordera.

Caigo y caigo insistente
con mi insaciado deseo
alfabético
sobre la espalda de la ausencia.

Creo que debo ser impronunciable:
la nada no me escucha las ganas,
como si la lluvia de palabras
con las que te reclamo
lloviera sólo con la hache de
humedad.

sábado, septiembre 13, 2008

Restauración

Porque odio los silencios puntiagudos
que quedan esparcidos después
del estrépito del derrumbe,
intento sujetarme en estos renglones
retorcidos
con la envergadura muscular de tus abrazos.

A tu palabra acudo,
con la valentía de los arruinados,
a rellenarme de versos las fisuras.

Así apuntalo en mí
tu voz de nombrarme,
esa con la que me rehaces sólida en el aire.

martes, septiembre 09, 2008

Ni lunes

Apenas fue lunes ni otro día.

Su contenido fue absurdo
como un canasto lleno de frutas en los huesos.

La ausencia manoseó las horas,
las mancilló con silencio neutro.

Nada que decir más allá de lo inútil.

Me opongo a su desastre
quebrándote en mi palabra,
teselas que enmarcan caricias,
restaurándome los huecos de los besos.

Sé que estos versos
no dignifican lo que no será nunca,
pero aún soy más absurda
si no lo escribo.

lunes, septiembre 01, 2008

Regreso

Entra lento por la ventana
el amarillo ocre de la caducidad.

Es la luz un cristal caliente
que envuelve viscosamente el tiempo.

El cansancio implora,
con ese gesto
de mar melancólico sin agua,
la unción del otoño en la sed.

Hay una quietud que acoge
mi regreso de los días suspendidos
con el corazón en un grito.

Traigo estruendo en la impaciencia.

Pero Septiembre se ha descalzado
-me invade de puntillas como un delincuente-
para no convertirme en más ruido.

miércoles, agosto 13, 2008

Futuro en pleamar

Recuerda que sólo voy
a recoger los sonidos salados
que necesita mi corazón
para mantener su forma de caracola muda.

Que viraré a estribor el horizonte
cuando atardezca
para seguir inclinando la noche
a tu regazo.

Que me beberé tu mar
hasta que pueda irrumpir
en tus manos
como una marea amnésica
de lenguajes de luna.

martes, agosto 05, 2008

Indicaciones

"Necesidad es siempre la última palabra de la noche,
cuando todo lo intocable se eleva, al fin,
por encima de las catástrofes de la memoria".





I
Herida encapsulada.


Mantiene su pureza
envasada al vacío del olvido.

Una vez abierta,
consérvese a veinte lágrimas bajo cero.

II

Después,
procure que le queden más
para lo que ha de ser llorado
necesariamente.

sábado, julio 19, 2008

Instantánea

Él se extiende sobre ella,
la invade
desde sus ojos.

Eleva su mano,
una caricia pone la piel
a su posesión.

Ella le chupa los dedos,
se traga su amor.

Confesión


Confieso que me gustaría
arder,
justificar mi punto en la nada,
brillar con la sencillez de los astros.

Pero confieso que soy
una despistada
demasiado ocupada en la amargura,
que la luz se me pierde
y que nunca sé dónde.

Insolencia


La incertidumbre ha dejado de moverse.

Cuando ya lo ha invadido todo,
para y me mira de frente.

Son sus ojos un escalpelo de doble filo:
el lado amargo hacia la espera,
la soledad hacia el oscuro.

Se deja estar indolente,
hiriendo ávida en la memoria
pero lenta como el olvido.

Insolente,
no se conmueve de mi intemperie,
ni de cuando me gangrena la noche
me rinde cuentas.