Era necesario
que el aliento que me insuflara la vida
me perforara el tuétano,
si no los versos
se me morían de asfixia.
Ahora, cuando no puedo escribir,
toso tuétano perforado.
lunes, junio 09, 2008
viernes, junio 06, 2008
Insurrección
Tengo un desván inmóvil detrás de mi frente.
He oído cada noche el crujir inerte
de su parálisis,
su despótica quietud de frío.
Desde su puerta como boca de gárgola,
escupió su veneno congelado
en las blancas planicies de la inocencia,
instauró su miedo extemporáneo.
Mas sucede ahora que te amo.
Te sucedo, me sucedes.
La vida usa nuestra piel
para cumplirse.
Eres tú, tu mano
de temblor nocturno,
quien nombra la inmortalidad
de mis rescoldos,
la sublevación de las cenizas.
Puedo ahora, con esta luz apócrifa,
inocularle a las piedras del pasado
mi “Y sin embargo se mueve”.
He oído cada noche el crujir inerte
de su parálisis,
su despótica quietud de frío.
Desde su puerta como boca de gárgola,
escupió su veneno congelado
en las blancas planicies de la inocencia,
instauró su miedo extemporáneo.
Mas sucede ahora que te amo.
Te sucedo, me sucedes.
La vida usa nuestra piel
para cumplirse.
Eres tú, tu mano
de temblor nocturno,
quien nombra la inmortalidad
de mis rescoldos,
la sublevación de las cenizas.
Puedo ahora, con esta luz apócrifa,
inocularle a las piedras del pasado
mi “Y sin embargo se mueve”.
miércoles, junio 04, 2008
Esencia
Cuando no estás,
el silencio rezuma tu palabra,
gotea sobre mí
como amor recién dicho.
Me huelo y sé que
vienes a ser lo esencial
de mis noches.
el silencio rezuma tu palabra,
gotea sobre mí
como amor recién dicho.
Me huelo y sé que
vienes a ser lo esencial
de mis noches.
martes, junio 03, 2008
Nacha
Reposaba el cansancio como las grullas,
sobre el único pie que no se tambaleaba,
mientras contaba con las manos
lo que en su alma ardía.
Tras sus ojos,
una manga de mar que nunca vio
había depositado pacientes arrecifes,
y, cuando la mirabas,
escuchabas a sus lágrimas rompiendo
en el acantilado de su garganta.
Su voz nunca tuvo
palabras mágicas,
era de hilo dulce cuanto decía
-hebras de su piel-
con el que recosía -una y otra vez-
el roto por el que asomaba
la pobreza.
Esperaba redimirse en mí,
rehacerme sin pasado,
lavar su angustia en mi olvido,
perdonarse las heridas:
Nunca podrás -decía-
moldearte la vida
si no aprendes primero a ser barro.
Y tú eras
la más hábil alfarera
del hambre.
sobre el único pie que no se tambaleaba,
mientras contaba con las manos
lo que en su alma ardía.
Tras sus ojos,
una manga de mar que nunca vio
había depositado pacientes arrecifes,
y, cuando la mirabas,
escuchabas a sus lágrimas rompiendo
en el acantilado de su garganta.
Su voz nunca tuvo
palabras mágicas,
era de hilo dulce cuanto decía
-hebras de su piel-
con el que recosía -una y otra vez-
el roto por el que asomaba
la pobreza.
Esperaba redimirse en mí,
rehacerme sin pasado,
lavar su angustia en mi olvido,
perdonarse las heridas:
Nunca podrás -decía-
moldearte la vida
si no aprendes primero a ser barro.
Y tú eras
la más hábil alfarera
del hambre.
domingo, mayo 25, 2008
Palimpsesto
Me reescribí en voz alta
sobre lo que borró la dicha,
sobre mi cuerpo recobrado.
Pero hay silencios ácidos
algunas tardes
que escuecen en la memoria
para que pueda doler de nuevo
lo que sólo ensombreció el olvido.
sobre lo que borró la dicha,
sobre mi cuerpo recobrado.
Pero hay silencios ácidos
algunas tardes
que escuecen en la memoria
para que pueda doler de nuevo
lo que sólo ensombreció el olvido.
sábado, mayo 24, 2008
Omnia mea mecum porto
A punto estoy.
Puedes llamarme sin previo aviso.
Saldré con toda
la ausencia que enraizó
con unas manos de selva
dentro de mi pecho.
Me llevo los bordes ajados
de todos los crespúsculos,
la verdad de su belleza solitaria
cuando los ojos son el horizonte.
De sed de pozo sin fondo
es el hueco que me nutre
de versos
para un más allá de mi voz;
y con mi palabra maltrecha,
la que hiere el folio.
Voy entera,
con todo lo que soy
aunque nunca sea la suma
de las partes en las que me rompo.
Y también
con todo lo que no soy,
por si -a fin de cuentas-
fuera lo que más me significa.
Puedes llamarme sin previo aviso.
Saldré con toda
la ausencia que enraizó
con unas manos de selva
dentro de mi pecho.
Me llevo los bordes ajados
de todos los crespúsculos,
la verdad de su belleza solitaria
cuando los ojos son el horizonte.
De sed de pozo sin fondo
es el hueco que me nutre
de versos
para un más allá de mi voz;
y con mi palabra maltrecha,
la que hiere el folio.
Voy entera,
con todo lo que soy
aunque nunca sea la suma
de las partes en las que me rompo.
Y también
con todo lo que no soy,
por si -a fin de cuentas-
fuera lo que más me significa.
viernes, mayo 23, 2008
Tríptico evolutivo
I
Por ti exhalo
lo que las mandíbulas
aprietan.
II
En ti me espejo
con un alma
de ternura.
III
Me destilas
del tacto de la noche,
me haces beso.
Por ti exhalo
lo que las mandíbulas
aprietan.
II
En ti me espejo
con un alma
de ternura.
III
Me destilas
del tacto de la noche,
me haces beso.
domingo, mayo 11, 2008
Mi anatomía de ti
"Los amantes, ese monstruo de dos espaldas"
(W. Shakespeare)
(W. Shakespeare)
Designo mis papilas
desde la avidez de tu deseo
que vive bajo mi lengua.
Con él,
robaré el sabor de lo que dices,
su código de luces salivares
para entender a qué te sepa yo
cuando te ame,
y tú seas
yo saboreada, sabida.
No hallaré mis manos
sin repatriarme íntegra
en tus dedos migratorios,
y sabré de mis brazos
cuando lleguen a mí de vuelta
pero ya sean los tuyos.
Desde mis piernas abarcaré
la indivisibilidad de tu yo recíproco
cuando estés hecho de mi carne.
(Le Fabuleux Destin D'Amélie Poulin.
Le Vals D'Amélie. Piano.
Yann Tiersen)
domingo, mayo 04, 2008
Autopenitencia
Olvida lo que ves
cuando escudriñas en los miedos
y en el temor arde un silencio
que te convierte en paja.
Mírate a ti misma,
tu palabra ocre calcinada,
tu verbo mal remendado,
tus noches trenzadas de esparto,
tu alma de aire enjaulado,
tu corazón navaja del pecho,
tu piel de caverna abandonada,
tu sentir desoído en sus actos,
tus ruidos de templo profanado,
tus cenizas que nunca fueron llama,
tu no saber vivir a flote
a duras penas por tu nada.
Asúmete en la pobreza,
o arráncate los ojos.
cuando escudriñas en los miedos
y en el temor arde un silencio
que te convierte en paja.
Mírate a ti misma,
tu palabra ocre calcinada,
tu verbo mal remendado,
tus noches trenzadas de esparto,
tu alma de aire enjaulado,
tu corazón navaja del pecho,
tu piel de caverna abandonada,
tu sentir desoído en sus actos,
tus ruidos de templo profanado,
tus cenizas que nunca fueron llama,
tu no saber vivir a flote
a duras penas por tu nada.
Asúmete en la pobreza,
o arráncate los ojos.
sábado, mayo 03, 2008
Impronta
Voy y vengo por
las huellas
que deja lo sentido,
para modelarte
con el blando vacío
de este instante.
las huellas
que deja lo sentido,
para modelarte
con el blando vacío
de este instante.
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