domingo, abril 20, 2008

Error de gravedad

Este estar lejos
de lo que soy
es un hundimiento
en las grietas
que mi corazón abre
en sus aleaciones
de tierra.

sábado, abril 19, 2008

Corolario-XXII

La lentitud es todo el tiempo
cuando arrecia la ausencia:

el deseo es el diluvio,
la soledad su clepsidra.

lunes, abril 14, 2008

Algo

"Empecé a usar el negro puro
como un color de luz y no de oscuridad"

(Henri Matisse)



Ha de haber algo
bajo esta llaga fecunda
de insomnios
que vira el ánimo hacia
el abismo de estar sola
y lo deja caer allí,
como si fueran brazos.

Ha de haber algo
en el envés de la piel
que derrama dentro
su escalofrío escondido
y hace hablar a las venas
con un lenguaje sísmico.

Algo ha de tener mi boca
que te nombra
y llena la palabra
de bosques animados.

En algo ha de lucir
la que así ama.

Eso o necesita
un Matisse en unos ojos.


domingo, abril 13, 2008

Paisaje

Te necesito sentado
en la plaza de mi alma.

Necesito que hagas
que sus fuentes olviden
la piedra,
crean en el agua.

Ocurre

Trepas los brazos de la noche
para, desde su espalda oscura,
amanecerme.

Abres entonces el mar
por sus esponjas
y me absorbes la lejanía.

Borradura

No es el cómo desvivirme
lo que me mata,
es el dónde me desando lo adherido.

La sangre abandona
las heridas.

martes, abril 08, 2008

Menudencias

Sólo quiero ser boca
en las comisuras de tu alma,
labios en lo que siente,
lengua para saberte.

Sólo quiero abrirte
como a un libro,
oler la tinta que te escribe,
inhalarte las palabras.

Sólo quiero tus dedos
pellizcando las mejillas
de mi muerte,
como si robases fruta
y yo fuera el árbol de la vida.

Sólo quiero elevar
tus párpados porque llego,
porque puse sombra de mí
sobre tu pecho.

A menudo me pregunto
de dónde me nació
este intenso menudearte
en mi codicia.


sábado, abril 05, 2008

Libre

Emerjo de mí todavía,
desde mi escombro abandonado,
con mi sencillo
resistir en las preguntas.

Me hace libre buscarte
con el sentido de las manos
cuando deshilan la desnudez
de mi palabra.

Soy libre de decirme intacta,
liberar la herida del verbo,
su quemadura de aire.

Libre soy de nombrarme
por encima de lo que me es ajeno,
echarme a perder
los contornos,
describirme ubicua sobre ti,
transfundirme en tu luz,
deshabitar el olvido.

jueves, abril 03, 2008

Lo sabía

Sabía que la noche sonaba
como intestinos constrictores
digiriendo la necrosis del corazón.

Ahora suena a magma de arterias,
a géiser de médula,
a látigo de palabras en el aire.

Sabía que ausencia
era el cristal astillado
de la nada.

Ahora es, además,
el alma disolviéndose
en la densidad absoluta
de tu todo.

Dime, ¿qué fui cuando no me amabas?




(The Secret Garden. Adagio)

domingo, marzo 30, 2008

De tacto

Cualquiera a mi edad
se ha licenciado en alto.
Casi todos ya han crecido
en su currículum,
han llenado con su nombre
la línea de puntos
que da identidad a las incógnitas.


Mientras, yo, me entretengo
demasiado en mis retrasos.

Se me quedó atorado el futuro
-patoso como un tacón de aguja-
entre las rendijas del alcantarillado.
Sirve ahora para recogerme
cuando soy un resto de lluvia
que huye de ser sólo un charco.

Cualquiera a mi edad
es titular de su luz propia,
mientras, la mía se demora
como el último estertor
de una muerte lejanísima
de alguna estrella.

Proscrita de mi propia piel,
varada en la tardanza,
lentamente horado con palabras
la madera de mi casco
para poder decir que hago aguas.

Sé, sin embargo,
-con todo el peso de mi tiempo-
que jamás es tarde
para una caricia
infinitamente postergada.