Saberte no tiene medidas.
Es un derramamiento de ti
sobre las cosas.
Saberte es todo lugar
haciéndose nada.
Es una ausencia absurda
definiendo a quien nunca estuvo.
Saberte es amar
tu reminiscencia.
Saberte es la infinita improbabilidad
de que estés en este sitio en este instante.
jueves, noviembre 08, 2007
martes, noviembre 06, 2007
Pensando...
He descrito las sombras
con cada uno de los colores que no tiene.
Y eso no me impide descubrirles
cada día un nuevo matiz.
Me exprimo el alma para que supure
el jugo poético que me quede
en las heridas enquistadas,
como quien se aprieta los ojos
para ver estrellas.
También sé que, cuando más callada estoy,
es que estoy hablando por las espinas.
A este pulso inmisericorde que me late
le laceran las pérdidas del mundo,
el fracaso de los libros,
la mentira inmaculada de los dioses,
el hambre enterrada con sus muertos
bajo el olvido más atroz.
Y escupo letras como si la amargura
pudiera brillar con luz propia.
¿Ves por qué amo tu rareza?
Me instalo en ella para
desintoxicarme de la mía.
con cada uno de los colores que no tiene.
Y eso no me impide descubrirles
cada día un nuevo matiz.
Me exprimo el alma para que supure
el jugo poético que me quede
en las heridas enquistadas,
como quien se aprieta los ojos
para ver estrellas.
También sé que, cuando más callada estoy,
es que estoy hablando por las espinas.
A este pulso inmisericorde que me late
le laceran las pérdidas del mundo,
el fracaso de los libros,
la mentira inmaculada de los dioses,
el hambre enterrada con sus muertos
bajo el olvido más atroz.
Y escupo letras como si la amargura
pudiera brillar con luz propia.
¿Ves por qué amo tu rareza?
Me instalo en ella para
desintoxicarme de la mía.
domingo, noviembre 04, 2007
Desagüe
Estas paredes han olvidado
ser casa.
Son muros que el miedo
eleva alrededor del abandono.
Sus pasillos huelen
a lentitud a oscuras
de una huída imposible.
Las palabras, amnésicas,
se han transformado
en chirrido de bisagras.
En la cocina hierve
-sin descanso-,
la dureza ósea del silencio.
Desde el grifo cae
el ruido de la soledad
cuando se traga todo lo que se va.
ser casa.
Son muros que el miedo
eleva alrededor del abandono.
Sus pasillos huelen
a lentitud a oscuras
de una huída imposible.
Las palabras, amnésicas,
se han transformado
en chirrido de bisagras.
En la cocina hierve
-sin descanso-,
la dureza ósea del silencio.
Desde el grifo cae
el ruido de la soledad
cuando se traga todo lo que se va.
viernes, noviembre 02, 2007
Corolario-XVIII
Tengo un otoño
absolutamente desvalido;
yo, sin piedad alguna,
le infrinjo toda mi pobreza.
absolutamente desvalido;
yo, sin piedad alguna,
le infrinjo toda mi pobreza.
domingo, octubre 28, 2007
Extravío
Mis manos, alguna vez,
tuvieron un oculto rumor
de palomas.
Fui sonora como un río
y la palabra era húmedamente
mía.
Hubo un tiempo
en que el decir era de sangre
que se volcaba
sobre un paisaje de versos rojos.
Después amasé silencios.
Tanto que pasó a ser niebla muchas veces.
Hasta que optó por quedarse.
Casi todo se había perdido
y la mayor parte de ello
era yo.
tuvieron un oculto rumor
de palomas.
Fui sonora como un río
y la palabra era húmedamente
mía.
Hubo un tiempo
en que el decir era de sangre
que se volcaba
sobre un paisaje de versos rojos.
Después amasé silencios.
Tanto que pasó a ser niebla muchas veces.
Hasta que optó por quedarse.
Casi todo se había perdido
y la mayor parte de ello
era yo.
sábado, octubre 27, 2007
Con T de tiempo
Todas las tardes
tienen un tren que tarda.
Tumbada,
torpemente tejo
un todavía temprano.
tienen un tren que tarda.
Tumbada,
torpemente tejo
un todavía temprano.
Rechazo
Me ofreces mares
en donde solo tú flotas.
Mientras, yo soy piedra
y sólo puedo hundirme.
No.
Hoy no estoy para naufragios.
en donde solo tú flotas.
Mientras, yo soy piedra
y sólo puedo hundirme.
No.
Hoy no estoy para naufragios.
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