domingo, noviembre 25, 2007

Desnudo

Una vez más,
me desnudo para estar
más sola.

El lecho palidece
de epidermis asustada.
Me diluyo y caigo en el tiempo
como agua sobre agua.

Al tacto,
voy reconociéndome los sueños,
los que guardé algunas noches
para cuando supieran a dónde ir.

Hoy tengo tus palabras
que me desabrochan por el ombligo;
que deshacen mis contornos
y me vuelcan sobre esta nada.

Ya no tengo dónde guarecerme:
esta es mi transparencia
y no logro saber si te alcanza.

Corolario-XX

A veces,
sólo eres el borde
de un abismo
y lo único que deseo
es dar un paso al frente.

Tragaluz

Hay una rendija
que vierte una línea de luz
en mi cuarto oscuro.

No es polvo lo que brilla
en ella suspendido,
es una fuga masiva
de esquirlas de mi alma.

jueves, noviembre 22, 2007

Lo que duele

En la boca se amotina
la saliva,
derriba labios sepultados
bajo palabra.

Arrasa la piel sola
desdibujando surcos
para desembocar en estas venas
a punto de nieve.

Escorzo

¿Y si redujera jíbaramente
mi corazón?.

¿Tal vez mejor desafinando
distancias con sfumato?.

¿Se acortaría el silencio
con trazos monosílabos?.

Bah¡, da igual:
de todos modos, amarte carece de perspectiva.

lunes, noviembre 19, 2007

Escondite

Estoy herida de lunes
y de insomnio.
Y de ti.

Hay horas que niegan,
que dan portazos en la noche
pero que jamás cierran una puerta.

Insistentemente,
el día se regodea en su propia
oquedad.
Ahora crepita en los tejados
la melancolía del agua.

No te puedo contener
si no puedo sentirte
mientras el alma se llena de aguacero.

Vengo al papel
a inundarte de mí.

Esta es mi voz de quererte.

La que pronuncia tu nombre
para averiguar dónde esconderte cuando llueve.

viernes, noviembre 16, 2007

Atenuación


¿Dónde estuvimos que nos perdimos tanto?.
¿Quiénes fuimos que ahora no nos reconocemos?.
Dinastía de gallos decapitados tiñendo la hierba.
¿Por qué siguen corriendo los sueños rotos?.
Desapareces en el dolor, tus heridas me borran.
(J. Otxoa )


Heredé de la noche las ansias
que quedaron después de apretar los sueños.
El legado de lo jamás ardido
cae ahora tan despacio.


El vacío está sereno.
No hay nada aquí,
sólo un durar indolente,
una lluvia de cenizas sin prisas por escampar.

Me camuflo en mi dolor
para que mis heridas me borren.

Original pecado

Deja que te ofrezca mi manzana.

Sé que ésto no es el paraíso.

No hay serpientes
porque ni siquiera hay árboles.

Y, como para morir tan poco
me parece prescindible,
tampoco tengo un dios.

Eso sí, tengo palabras,
pobres pequeñas palabras,
pero a veces son
como hierba que se atreve
a nacer en el espacio imposible
entre las piedras de los muros.

Deja que te invite a manzanas.

Ya sé que tú no eres Adán,
pero yo sí soy Eva.

lunes, noviembre 12, 2007

La vida es sueño



No habrá de ser siempre
una mueca ácida
el gesto de los días.

Quiero creer que,
de lo que se extingue,
se alimenta un humus fértil
que germinará en nuevos actos.

Ha de permanecer tibieza
en algún resquicio del amanecer.

Ha de quedar algo intacto
en algún pasaje de mi alma
todavía.

sábado, noviembre 10, 2007

Corolario-XIX

Ojalá pudiera obviarte.

Pero son ásperas las sensaciones
si no te fluyen.

Y no puedo huir de la noche
sin equivocarme.