El poema más hermoso
que has escrito en toda tu vida
llevaba mi nombre.
Lo mejor de ti
soy yo.
jueves, febrero 15, 2007
domingo, febrero 11, 2007
Voluntad
Acepto
la exactitud de tu ausencia,
tu espalda
de viento en contra,
el vacío
sereno del escarmiento.
Nombro sin pudor
el futuro abatido a imposibles
y miro de frente
a tu olvido.
la exactitud de tu ausencia,
tu espalda
de viento en contra,
el vacío
sereno del escarmiento.
Nombro sin pudor
el futuro abatido a imposibles
y miro de frente
a tu olvido.
Amanecer
Se disipa la noche
como una soledad anunciada,
con su belleza lenta,
la que escancia el silencio,
la que derrama el recorrido
brumoso de la quietud.
He deshecho mis huesos,
soy aún nocturna y blanda como
el pan sin hacer,
extendida y moldeada
por los dedos de los sueños.
La hora está en paz
con el tiempo,
me hace despacio,
a fuego lento del amanecer.
como una soledad anunciada,
con su belleza lenta,
la que escancia el silencio,
la que derrama el recorrido
brumoso de la quietud.
He deshecho mis huesos,
soy aún nocturna y blanda como
el pan sin hacer,
extendida y moldeada
por los dedos de los sueños.
La hora está en paz
con el tiempo,
me hace despacio,
a fuego lento del amanecer.
lunes, enero 29, 2007
Teleología
Saben las rocas,
inmóviles entre los dientes de los siglos,
que les late el estallido de la luz
que moverá todas las montañas.
El otoño,
caduco entre la hojarasca,
se abandona desnudo al abrazo del hielo
para ser el vestido fresco de los árboles.
El aliento,
resbalando moribundo en los cristales,
volverá a ser húmedamente versátil.
Hasta el tiempo gastado
sabe que acrecentará el espacio,
disminuyéndome.
Y yo he vuelto para ser.
Aunque nunca sepa nada
ni imagine con qué roce tangencial
me acercaré a la vida.
inmóviles entre los dientes de los siglos,
que les late el estallido de la luz
que moverá todas las montañas.
El otoño,
caduco entre la hojarasca,
se abandona desnudo al abrazo del hielo
para ser el vestido fresco de los árboles.
El aliento,
resbalando moribundo en los cristales,
volverá a ser húmedamente versátil.
Hasta el tiempo gastado
sabe que acrecentará el espacio,
disminuyéndome.
Y yo he vuelto para ser.
Aunque nunca sepa nada
ni imagine con qué roce tangencial
me acercaré a la vida.
sábado, enero 13, 2007
Solos
Estamos solos
en este inútil tesón
de recordarnos.
Invisibles somos,
materia oscura duplicada
que aglutina la negación.
Inmóviles como estatuas calcinadas.
Estamos solos
y la palabra no sutura
el roto por el que morimos.
Tú con tus signos de mí
vacíos, abandonados.
Yo en tí sin que lo quieras,
como el frío en la escarcha.
en este inútil tesón
de recordarnos.
Invisibles somos,
materia oscura duplicada
que aglutina la negación.
Inmóviles como estatuas calcinadas.
Estamos solos
y la palabra no sutura
el roto por el que morimos.
Tú con tus signos de mí
vacíos, abandonados.
Yo en tí sin que lo quieras,
como el frío en la escarcha.
Extranjera
Ahora la ausencia tiene
un andar funámbulo.
El vacío pende de un hilo,
constante
como un desequilibrio derramado.
La pureza del olvido
es una calle transitada
mientras un fado desgarra el tiempo detenido.
Habito este cuerpo como un refugio,
ahora que mi corazón
es el único clavo ardiendo.
un andar funámbulo.
El vacío pende de un hilo,
constante
como un desequilibrio derramado.
La pureza del olvido
es una calle transitada
mientras un fado desgarra el tiempo detenido.
Habito este cuerpo como un refugio,
ahora que mi corazón
es el único clavo ardiendo.
martes, enero 02, 2007
Ofrenda
Estos poemas con hedor de humo
de mi asfixia,
estos deseos secos
como racimos de olvido,
estas fugas de mi sangre
por las rendijas insidiosas de mis muros,
estas letanías de ausencia,
esta fiebre de verdad enferma....
Este incendio que nunca miraste,
este amor de líquenes de tiempo,
estas letras de afán incompresible...
....y estas manos que sólo alzan el aire frío del adiós.
de mi asfixia,
estos deseos secos
como racimos de olvido,
estas fugas de mi sangre
por las rendijas insidiosas de mis muros,
estas letanías de ausencia,
esta fiebre de verdad enferma....
Este incendio que nunca miraste,
este amor de líquenes de tiempo,
estas letras de afán incompresible...
....y estas manos que sólo alzan el aire frío del adiós.
jueves, diciembre 28, 2006
Mamá
Me gustaría hablar de ti, pronunciarte,
hacerte existir.
Y rehacerte ajena al silencio
que crece unido a las hierbas
que inundan tus huesos.
Quisiera pensarte en presente,
sostenerte en el filo acuoso de las tardes
en que no sé a dónde ir ni en dónde quedarme.
No puedo destapar el tiempo que te cubre,
ni la fría losa que aplastó la vida
después de ti.
Pero quiero decir tu nombre
y ser enteramente la boca que te llama;
quiero traerte para siempre del fin de la palabra,
reventar el aire que no puedes respirar
o asfixiarme contigo.
O tal vez sólo quiero nombrarte
sin culparte de ser esta tristeza.
hacerte existir.
Y rehacerte ajena al silencio
que crece unido a las hierbas
que inundan tus huesos.
Quisiera pensarte en presente,
sostenerte en el filo acuoso de las tardes
en que no sé a dónde ir ni en dónde quedarme.
No puedo destapar el tiempo que te cubre,
ni la fría losa que aplastó la vida
después de ti.
Pero quiero decir tu nombre
y ser enteramente la boca que te llama;
quiero traerte para siempre del fin de la palabra,
reventar el aire que no puedes respirar
o asfixiarme contigo.
O tal vez sólo quiero nombrarte
sin culparte de ser esta tristeza.
lunes, diciembre 18, 2006
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