Estamos solos
en este inútil tesón
de recordarnos.
Invisibles somos,
materia oscura duplicada
que aglutina la negación.
Inmóviles como estatuas calcinadas.
Estamos solos
y la palabra no sutura
el roto por el que morimos.
Tú con tus signos de mí
vacíos, abandonados.
Yo en tí sin que lo quieras,
como el frío en la escarcha.
sábado, enero 13, 2007
Extranjera
Ahora la ausencia tiene
un andar funámbulo.
El vacío pende de un hilo,
constante
como un desequilibrio derramado.
La pureza del olvido
es una calle transitada
mientras un fado desgarra el tiempo detenido.
Habito este cuerpo como un refugio,
ahora que mi corazón
es el único clavo ardiendo.
un andar funámbulo.
El vacío pende de un hilo,
constante
como un desequilibrio derramado.
La pureza del olvido
es una calle transitada
mientras un fado desgarra el tiempo detenido.
Habito este cuerpo como un refugio,
ahora que mi corazón
es el único clavo ardiendo.
martes, enero 02, 2007
Ofrenda
Estos poemas con hedor de humo
de mi asfixia,
estos deseos secos
como racimos de olvido,
estas fugas de mi sangre
por las rendijas insidiosas de mis muros,
estas letanías de ausencia,
esta fiebre de verdad enferma....
Este incendio que nunca miraste,
este amor de líquenes de tiempo,
estas letras de afán incompresible...
....y estas manos que sólo alzan el aire frío del adiós.
de mi asfixia,
estos deseos secos
como racimos de olvido,
estas fugas de mi sangre
por las rendijas insidiosas de mis muros,
estas letanías de ausencia,
esta fiebre de verdad enferma....
Este incendio que nunca miraste,
este amor de líquenes de tiempo,
estas letras de afán incompresible...
....y estas manos que sólo alzan el aire frío del adiós.
jueves, diciembre 28, 2006
Mamá
Me gustaría hablar de ti, pronunciarte,
hacerte existir.
Y rehacerte ajena al silencio
que crece unido a las hierbas
que inundan tus huesos.
Quisiera pensarte en presente,
sostenerte en el filo acuoso de las tardes
en que no sé a dónde ir ni en dónde quedarme.
No puedo destapar el tiempo que te cubre,
ni la fría losa que aplastó la vida
después de ti.
Pero quiero decir tu nombre
y ser enteramente la boca que te llama;
quiero traerte para siempre del fin de la palabra,
reventar el aire que no puedes respirar
o asfixiarme contigo.
O tal vez sólo quiero nombrarte
sin culparte de ser esta tristeza.
hacerte existir.
Y rehacerte ajena al silencio
que crece unido a las hierbas
que inundan tus huesos.
Quisiera pensarte en presente,
sostenerte en el filo acuoso de las tardes
en que no sé a dónde ir ni en dónde quedarme.
No puedo destapar el tiempo que te cubre,
ni la fría losa que aplastó la vida
después de ti.
Pero quiero decir tu nombre
y ser enteramente la boca que te llama;
quiero traerte para siempre del fin de la palabra,
reventar el aire que no puedes respirar
o asfixiarme contigo.
O tal vez sólo quiero nombrarte
sin culparte de ser esta tristeza.
lunes, diciembre 18, 2006
Huída
Se están quebrando las bóvedas
que guarecen las pérdidas.
Van a diseminarse por el simulacro del olvido
como fantasmas liberados de vida,
y de muerte.
Pronto todo será un resto desdeñado.
Les veo acercarse:
brillan como acero frío esos límites
que han encontrado un lugar en el horizonte.
que guarecen las pérdidas.
Van a diseminarse por el simulacro del olvido
como fantasmas liberados de vida,
y de muerte.
Pronto todo será un resto desdeñado.
Les veo acercarse:
brillan como acero frío esos límites
que han encontrado un lugar en el horizonte.
sábado, diciembre 16, 2006
Credo-2
Creo en la caída que quiero sobre tus manos,
en hacerme polvo a la deriva de tus dedos,
en ser tacto infinito y maleable.
Creo en la sustancia que hierve en tu costado,
en tu oscuro sabor a lecho mojado,
en la exhalación lunar de tus mareas.
Creo en la ternura que me habita,
en la que diluye tu alma por mi cuerpo
y abre la carne que cerré en falso.
Creo en lo que arde bajo tus párpados,
en las papilas robadas de tu lengua,
en la impaciencia volcada por tus ingles,
en la inclinación abismal de mi deseo.
en hacerme polvo a la deriva de tus dedos,
en ser tacto infinito y maleable.
Creo en la sustancia que hierve en tu costado,
en tu oscuro sabor a lecho mojado,
en la exhalación lunar de tus mareas.
Creo en la ternura que me habita,
en la que diluye tu alma por mi cuerpo
y abre la carne que cerré en falso.
Creo en lo que arde bajo tus párpados,
en las papilas robadas de tu lengua,
en la impaciencia volcada por tus ingles,
en la inclinación abismal de mi deseo.
viernes, diciembre 15, 2006
jueves, diciembre 07, 2006
domingo, diciembre 03, 2006
"Qué estupidez tener miedo al borde de la falsedad, qué cansancio
abandonar la inexistencia
y morir después todos los días." (A. Gamoneda)
Cómo prenden los errores
de los días
al llegar con esta falsa luz erguida.
Explota la mentira con un rugido
de volcán aprisionado.
La inutilidad ha disparado
al corazón dinamitado del jamás.
Quemados los lugares del no,
perezco por combustión espontánea.
abandonar la inexistencia
y morir después todos los días." (A. Gamoneda)
Cómo prenden los errores
de los días
al llegar con esta falsa luz erguida.
Explota la mentira con un rugido
de volcán aprisionado.
La inutilidad ha disparado
al corazón dinamitado del jamás.
Quemados los lugares del no,
perezco por combustión espontánea.
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