miércoles, noviembre 15, 2006

Cuando tenga a África en los ojos

Quizás encuentre lucidez,
ardor de subsistencia,
caminos improvisados,
techos sin sombras,
solvencia para re-existir.

Allí, la certeza tal vez resida
en el pan sobre la mesa,
en la sed de la tierra,
y esté tan próxima
como el instante siguiente
en que yo también sea cierta.

Quizás todo sea deriva voluntaria,
rodar aliándome con el talud
con la fiereza aplastante de lo simple.

Sé que allí seré
más que palabra prometida,
más que posos precipitados,
mucho más que algo entre la nada;
pero también sé que sin ti
tendré el alma de cartón.

domingo, noviembre 12, 2006

El otoño hoy respiró
con aliento de verano.

Hizo pájaros de agua
y el viento llovió.

Levantó la luz de entre las piedras.

Ardió la lentitud del horizonte,
su paz de fuego tranquilo.

No acierto a decir nada
cuando la belleza duele tanto
que se puede escuchar.

Entiendo que la vida es el lugar más precioso para morir.

domingo, noviembre 05, 2006

Mordida

A veces entro en coma
por exceso de sentir.

Muto a cadáver indolente.

Entonces la palabra me despierta
mordiéndome en el alma
con sus dientes de tinta.

viernes, noviembre 03, 2006

Llego hasta aquí
con todo mi deseo,
con ese que no entiende
dónde está el espacio
ni el para qué del tiempo.

No encuentro tu palabra de la noche,
ningún verso en el que volcarme,

nada que ponerme en el recuerdo.

Me voy con mis manos abiertas
como ánforas, vacías,
perfectas alfareras del silencio.

lunes, octubre 30, 2006


Los relojes no tienen memoria.
Andan ávidos de tiempo
como si no conocieran los segundos.
Se creen corazones de sano latir acompasado,
pero sólo marcan el ritmo de morir a intervalos.

Esta esfera negra, docena de veces marcada
para no asignar dirección,
sólo giro perpetuo de espaldas al retraso.

Tengo una hora más tarde
para seguir aquí,
al sur abandonado del momento,
envejecida de ocaso.

miércoles, octubre 25, 2006

Qué habrá después,
cuando los caminos se desdibujen
detrás de las esquinas,
cuando la faz de los días
sea un espejo refractario.

Qué detendrá el limo de la pérdida,
qué será del barro inaprensible del presente.

Qué quedará cuando las mareas se detengan
y la luz pierda los ojos,
cuando las respuestas sean sordas
para todas las preguntas.

Dónde quedará lo no hallado,
dónde será lo que no puede mirarse,
cómo podrá ser verdad lo que ya no tiene ahora.


Qué quedará después del último silencio.
Quién ahogará a la nada
cuando esté sumergida en la derrota.

sábado, octubre 21, 2006

Proyecto

Sobre el mapa de esta noche sola
(de esos que se despliegan silenciosos
y definitivos por encima de todas las cosas),
voy a diseminar al azar
todas las caricias que nunca tendrán lugar.

viernes, octubre 20, 2006

Esta es la carta
número tres mil
que no te envío.

Desde que no sé
cuándo dejaste de desgastarme
en tu recuerdo,
tengo tantas sobras de mí
que voy a utilizarlas todas
para envolver mi propio desperdicio.

martes, octubre 17, 2006


Cómo sorprender a la pereza
de ser
cuando no logro ser poema,
incisivo en la punta de la sábana,
boca dibujada en la paleta de los sueños,
paso que no pongo en ningún trayecto.

Cómo terminar de ser
lo que no espero ser nunca,
cómo acabarlo sin que sea inexistencia.

Cómo puedo mantener
lo que deseo
a flote sobre la nada;
cómo salvarlo de morir
desde su nunca.

De qué servirán estas locas
palabras paridas a deshora,
este fin impaciente, sílaba a sílaba, demorado.

Para qué este puente de esperanza
engullido por su río de tristezas.