Ya veo en las hojas
-que caen escribiendo el roce leve
de aire acariciado
por su único salto,
lánguido, dilatado-
el futuro crujido ocre
de mis pasos.
Pero entiendo ahora el bosque,
por fin desmenuzado,
los árboles transcritos.
La luz se humedece,
mi alma estrena escalofrío.
Ya lo ves, amor,
apenas ha llegado
y ya brotan de mi pecho
pájaros que huyen.
Aún no sabe el otoño
qué va a ser de ti
y ya viene diciendo
lo que va a hacer de mí.
La Serenissima-Loreena Mckennitt.
domingo, octubre 25, 2009
jueves, octubre 15, 2009
Ráfagas de claroscuro
I
A veces
lo verdaderamente importante
sólo susurra.
Hay que demorarse largo y quieto
en el silencio,
y escuchar.
Así mi silencio es siempre
un silencio habitado.
II
Escribo
para que resistir tenga
- ¿al menos? -
el valor de las palabras.
No es esto poco:
Hay vida
en lo significado,
y lo hace latiendo en mi corazón
insignificante.
Foolish Games. Jewel
A veces
lo verdaderamente importante
sólo susurra.
Hay que demorarse largo y quieto
en el silencio,
y escuchar.
Así mi silencio es siempre
un silencio habitado.
II
Escribo
para que resistir tenga
- ¿al menos? -
el valor de las palabras.
No es esto poco:
Hay vida
en lo significado,
y lo hace latiendo en mi corazón
insignificante.
Foolish Games. Jewel
lunes, octubre 05, 2009
Escribiendo al vacío
a abandonar el texto y condensarse en
los márgenes. Y es bueno –¿bueno?–, es
adecuado. En fin, no es, de ninguna
manera. Sólo hay lastre. Y hay Aún.
Hay demasiado Aún para perderse
del todo.
Chantal Maillard
A Ybris
Vengo al vacío a reconocerme en el instante,
a saber qué soy cuando la palabra me desnuda,
cuando me arranca el adjetivo
con que el existir me mancha.
Vengo a ser, a secas,
lista y limpia para leer
las mil formas que ya escribe en silencio el entramado de la sangre,
para quitarle al alma el tacto de papiro ciego.
No puedo, no Aún,
estar a oscuras.
Dime,
¿con qué palabras se detiene el amanecer?.
Vengo al vacío a reconocerme en el instante,
a saber qué soy cuando la palabra me desnuda,
cuando me arranca el adjetivo
con que el existir me mancha.
Vengo a ser, a secas,
lista y limpia para leer
las mil formas que ya escribe en silencio el entramado de la sangre,
para quitarle al alma el tacto de papiro ciego.
No puedo, no Aún,
estar a oscuras.
Dime,
¿con qué palabras se detiene el amanecer?.
Ruska. Apocalytica
domingo, octubre 04, 2009
Egoís(t)mos
Mía es la lengua extendida
hasta donde tu voz me pronuncia,
mío su riesgo de puente líquido,
absorbido por el río que le habla.
Mía es la luz que alarga
hacia mí la médula de tus abrazos,
mía la incandescencia de sus hilos,
mío el relieve de la cicatriz con que nos recorre.
Mío es el derrame de la memoria
por el que cruzan los paisajes
que ya saben pensarnos,
mía la tierra que conquista,
mío el olvido del lugar en que termina.
Buddha Bar III. Dreams. Nicos.
hasta donde tu voz me pronuncia,
mío su riesgo de puente líquido,
absorbido por el río que le habla.
Mía es la luz que alarga
hacia mí la médula de tus abrazos,
mía la incandescencia de sus hilos,
mío el relieve de la cicatriz con que nos recorre.
Mío es el derrame de la memoria
por el que cruzan los paisajes
que ya saben pensarnos,
mía la tierra que conquista,
mío el olvido del lugar en que termina.
Buddha Bar III. Dreams. Nicos.
Breve(r)dad poética
El poema me alumbra hacia dentro
y hacia fuera:
Afuera veo
lo que las palabras aún no saben,
adentro lo que yo aún no sé.
y hacia fuera:
Afuera veo
lo que las palabras aún no saben,
adentro lo que yo aún no sé.
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