jueves, junio 28, 2007

Ilógica

Echarte de menos
es una lógica inútil,
un dolor estéril,
una brújula sin norte que señalar.

Pero lo hago.

Acaso como quien escribe
una y otra vez la palabra miedo
para dejar de temblar.

viernes, junio 22, 2007

Tan cerca, tan lejos

"Para saber de amor, para aprenderle,
haber estado solo es necesario...
(Gil de Biedma)



Ya he estado sola, amor.

Tanto que, cuando te pienso,
tu nombre hace eco dentro de mi alma.

Vivo en la precariedad agnóstica
de quien ya no espera más
que seguir oyendo
el crujido moribundo de la pérdida;
la apoteósica banda sonora
en el final de lo más frágil.

He bebido demasiado el veneno
de los brazos sin materia;
tanto que, borracha de sentir sin esperarte,
olvido cada amanecer
haber muerto a solas cada noche.

Ya estoy sola desde siempre,
tanto que lo que ha huído de mí
es todo el amor, allá a lo lejos.

miércoles, junio 20, 2007

Mudos, con la certeza de lo impronunciable cosiendo
las comisuras,
hacen malabarismos mis negados labios
para reflejarse y ser en un espejo de palabras.

Revientan el silencio nombrándolo
con el estruendo
nacido en el fondo hundido
en que sobrevive mi aliento.

Regreso por caminos frágiles
al vidrio reparado de los días,
a resurgir de nuevo en luz
aunque el intento se quiebre como la vida.

No sé si llegaré a ser voz
capaz de fundirme y rehacerme,
pero deseo reconstruirme en la creencia
de que aún es posible darme forma
aunque tenga que moldearme a fuego.

martes, junio 19, 2007

¿A dónde se va el deseo
cuando no queda ni un vestigio
-aunque fuera inconsciente-
de haber sobrevivido
a tu aplastante mortalidad?

¿Quién creerá que le espera
cuando escapa de mí
por esta herida en la memoria?

¿Qué tiene este cuerpo indolente
para exudar alma
cuando le sobran las manos?

viernes, junio 15, 2007

Desire

Me distraigo de tu ausencia
aliviando esta espera cansada
como si fuera fugacidad.

Hay signos que te traen
de regreso de la nada
a estas manos de nadie.

Enciendo la luz del alma
para buscarte bajo mis escombros.
Algo habrá de tu llegada,
de cuando estuviste etéreo
y te vi rebosando sueños.

Afuera no me queda nada,
nunca estuviste,
sólo me dejaste esta luna ciega,
pero sé que dentro de este deseo
resisten, te aguardan las palabras
que no me has dicho todavía.

Paisaje

Tengo que dejar de pensarte.

(El agua suena calle abajo
como un pozo que se vacía).

Arde el aliento
con el que hago tu nombre.

(El cristal de la ventana
es una tarde que llora.)

No hay en tus besos de arcilla
una impronta de mis labios.

(Desde aquí los árboles
son soledad mojada que tirita.)

La lluvia grita sobre los tejados
como el tropel de una huída.

(te amo, ahora que no puedes escucharme).

Tanta humedad, tan adentro.

sábado, junio 09, 2007

Naturaleza muerta

En el rincón se acumula
un tiempo vacío untado de polvo,
su quietud trunca la luz
y pinta de negro el silencio.

Sobre la mesa,
una página detenida espera
serenamente
el insomnio.

La lámpara dormida
guarece con su sombra
versos húmedos
de la intemperie brutal
por donde cruza la noche.

viernes, junio 08, 2007

Metamorfosis

Amanezco en tu piel
como si siempre te hubiera tenido,
como si a estas sábanas arenosas
las trajera un mar tumbado en tu rostro.

Tus labios son las hélices de mis nervios
con la voluntad de un pájaro
recién nacido,
ansiosos de vuelo hacia mis abismos.

De pronto hay besos blandiendo
relámpagos,
sublimación acuosa
de la palabra ardida en tu boca.

Devoran tus límites
a los míos
en un mapa de epidermis
derramadas.

La eternidad de tu abrazo
me diluye
hasta convertirme en puro amor
invertebrado.

miércoles, junio 06, 2007

Mi amor es para ti
y tú no existes.

No hay más allá
tras el tacto muerto sin destino.

Vuelan mis labios hacia ti
como tránsfugas hacia el silencio.

Fuego en las pupilas
sin la llama a la que miran.

Mi amor es este plomo
sobre mis venas,
pero nada pesa más que tu vacío.

Mi alma
es una amante a punto de
precipitarse
en el acantilado ancho
de tu ancha nada.

viernes, junio 01, 2007

Cero

No sé a qué soy igual ahora.
He ardido sobre las pocas cenizas
que me restaban para resurgir.
No me queda más
que una matemática derrota
por reducción al absurdo.
Demostrando que el fracaso de los días
es una vida posible tendiendo a cero.

Es difícil esperar como resultado
algún futuro
cuando el pasado se excede tanto
sobre el tiempo.