jueves, abril 26, 2007

Una tarde amarilla tumbada
sobre el asombro de tenerte.

La lentitud de tu mano
ahondándome,
vibrando en las columnas de mi alma.

Ver el tacto de la música
cuando te roce los ojos
mientras duermes.

Destilar lo que te vuela
por la sangre.

Robarte la saliva
para beberme tu palabra.

¿Pido demasiado?.
No me culpes.
Es muy desmemoriada esta lejanía.

miércoles, abril 25, 2007

Qué difícil es vivir hacia delante.

Esta querencia,
casi imán,
que vibra en estos labios,
eleva hasta la boca
el sabor de lo que resucita
de entre los nervios.

Se están descifrando mis contornos
en agua incorregible,
buscando las formas en la tempestad
que te contiene.

Me pierdo de mí,
me niego en la luz que proyectas
para no desbocar a mis sombras.

Y espero,
mientras exhalo despacio
el aire de mi corazón oscuro,
a que tus manos retiren
la tierra que yace
sobre esta muerta de nacimiento.

viernes, abril 20, 2007

Con qué impaciencia feroz
me acribilla la esperanza
en el centro de las manos.
Me han nacido líneas
que no sé leer con mi alfabeto de abandono.

De pronto las noches
son relojes parados,
nudos de tiempo sobre este dolor
que ya no quiero que sea mío.

Y qué imperfecta soy para pensarte.
Estas oquedades de mi alma,
esta gangrena abismal del pericardio
me rompen la verdad que necesito.

Préstame un par de penumbras,
cualquier sombra me sirve
para arroparme
mientras cambio esta piel por olvido.

Espérame
sobre la palabra que nos ata.
Espera a que impugne
el pacto que firmé con la muerte:
ya no cumplo la condición
de no sentir nada para morirme.

martes, abril 17, 2007

Es intensa vidriera en este muro
la palabra que te nombra y que te pinta,
luz que brota así, del azar más puro,
hurgando en mi sed desde su tinta.

Pero esta herida insiste en su conjuro
por lograr para mí un alma extinta:
mata el afán de paraíso y su futuro,
maniata al instinto y lo precinta.

No podré con otra lucha corrosiva
entre mis manos ansiosas y mi miedo,
no sabré perdonarme más deriva.


Sabe bien este último denuedo
que, con una piadosa perspectiva,
se oscurece el sol con un sólo dedo.

viernes, abril 13, 2007

Lo dejo

Abandono.
Toda yo deja de amar.

He inclinado demasiado la memoria
y se me han resbalado los sentidos.

Todo en mí escapa o huye.

Me vacío de golpe;
soy como este aguacero
apresurado por escampar.

Saldré a la lluvia,
a su tormenta de mar encerrado,
a exponer la desnudez interior
en que me he convertido.

Así,
inundada de nada,
casi sin alma,
abierta hasta la médula,
extendida bajo el diluvio
como quien lava su destino.

jueves, abril 05, 2007

Sólo el amor es duro

"Sólo el amor es duro"
(Luis García Montero)



Despertar con la noche
a cuestas
y huir de estas sábanas
enfermas de despropósitos.

Descorrer la penumbra
y afrontar la luz,
y a toda su lejanía.

Desmedir y descoser
los abrazos tejidos sin estrenar.

Venir al papel
a gritarte los deseos
y describir sin querer
el tamaño de una herida.

Sólo el amor es duro,
seguramente.
Y por eso ahora estoy reventando
el límite de mis palabras.

martes, marzo 27, 2007

Antifísica

Cuanto más sencillamente agujereados,
más pesa el fardo hostil
de los días.

Entre dos nadas,
otra se agranda inconsistente
y deja de llamarse vida.

sábado, marzo 17, 2007

Amarte
es esta costumbre de abismo
en la que se suicida
el fondo de mi corazón.

El silencio
me ha sido devuelto
sin que lo hayas tocado,
ajeno a todo significación.


viernes, marzo 02, 2007

Versus

No tengo voz
si no en papel inmaculado.

No hay víscera que no deshaga
para dar forma
a la luz que pervive tras
las sombras.

Me rompe la verdad
como un cielo herido
por el rayo.

Especialmente ahora
- morados los labios de callar apretados -
encuentro el silencio
que no duele en la palabra
y este guijarro
rechinando en mi costado
es la mejor de las metáforas.

domingo, febrero 18, 2007

No han desaparecido.
A flote siguen los restos
de la búsqueda naufragada en pos
de una tierra inexistente.

Lo inverosímil
sigue siendo la elección de las venas.

Cuánta torpeza
en los pasos empeñados
en la lejanía.

Me he rodeado de muros
y sigo escapando por lo invisible.

Hice barro con la piel
que te piensa
pero la humedad del recuerdo
nunca fragua mi estatua.

He aquí:
tanto olvido para nada.