Sigiloso,
el maleficio que late
en los míseros cimientos
de mi supervivencia,
trepa por los muros apagados
de musgo y de estas horas quietas.
Pero alguna ternura me queda
entre tanto crujir áspero;
algún recoveco al margen
de tanto desprendimiento.
Y ahora este ardor súbito,
este olor a cuerpo recién nombrado,
trémulo pero en camino hacia la luz,
como si pudieran hacer las veces
de relámpagos
los pálidos destellos de mi cintura.
miércoles, noviembre 29, 2006
domingo, noviembre 26, 2006
Des-hechos
Nunca sucedí.
Fui un final declinado
a diario
por carencia absoluta de principio.
He sido transcrita
a un espejo inmóvil
vacío de hechos.
Me sequé por ser agua sin reflejo.
Estallé en te quieros
sin sucesos
y obtuve algo:
deshechos hechos trizas.
Fui un final declinado
a diario
por carencia absoluta de principio.
He sido transcrita
a un espejo inmóvil
vacío de hechos.
Me sequé por ser agua sin reflejo.
Estallé en te quieros
sin sucesos
y obtuve algo:
deshechos hechos trizas.
jueves, noviembre 23, 2006
martes, noviembre 21, 2006
Insustancialidad
Ahora, cuerpo adentro,
veo abrirse el hueco
que ayer juré que cerraría.
Tal vez mis oquedades
sean tan deleznables
como mi perjurio.
veo abrirse el hueco
que ayer juré que cerraría.
Tal vez mis oquedades
sean tan deleznables
como mi perjurio.
jueves, noviembre 16, 2006
miércoles, noviembre 15, 2006
Cuando tenga a África en los ojos
Quizás encuentre lucidez,
ardor de subsistencia,
caminos improvisados,
techos sin sombras,
solvencia para re-existir.
Allí, la certeza tal vez resida
en el pan sobre la mesa,
en la sed de la tierra,
y esté tan próxima
como el instante siguiente
en que yo también sea cierta.
Quizás todo sea deriva voluntaria,
rodar aliándome con el talud
con la fiereza aplastante de lo simple.
Sé que allí seré
más que palabra prometida,
más que posos precipitados,
mucho más que algo entre la nada;
pero también sé que sin ti
tendré el alma de cartón.
ardor de subsistencia,
caminos improvisados,
techos sin sombras,
solvencia para re-existir.
Allí, la certeza tal vez resida
en el pan sobre la mesa,
en la sed de la tierra,
y esté tan próxima
como el instante siguiente
en que yo también sea cierta.
Quizás todo sea deriva voluntaria,
rodar aliándome con el talud
con la fiereza aplastante de lo simple.
Sé que allí seré
más que palabra prometida,
más que posos precipitados,
mucho más que algo entre la nada;
pero también sé que sin ti
tendré el alma de cartón.
domingo, noviembre 12, 2006
El otoño hoy respiró
con aliento de verano.
Hizo pájaros de agua
y el viento llovió.
Levantó la luz de entre las piedras.
Ardió la lentitud del horizonte,
su paz de fuego tranquilo.
No acierto a decir nada
cuando la belleza duele tanto
que se puede escuchar.
Entiendo que la vida es el lugar más precioso para morir.
con aliento de verano.
Hizo pájaros de agua
y el viento llovió.
Levantó la luz de entre las piedras.
Ardió la lentitud del horizonte,
su paz de fuego tranquilo.
No acierto a decir nada
cuando la belleza duele tanto
que se puede escuchar.
Entiendo que la vida es el lugar más precioso para morir.
domingo, noviembre 05, 2006
Mordida
A veces entro en coma
por exceso de sentir.
Muto a cadáver indolente.
Entonces la palabra me despierta
mordiéndome en el alma
con sus dientes de tinta.
por exceso de sentir.
Muto a cadáver indolente.
Entonces la palabra me despierta
mordiéndome en el alma
con sus dientes de tinta.
viernes, noviembre 03, 2006
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