martes, marzo 03, 2009

La nada incorriente







En esta ciudad,
todas las tardes
se quedan
a morir
entre los alisos.

Sus peines de sombras
alisan el alma
para que pueda tumbarse
sobre el frío
sin romper el agua.

Sucede entonces
que el tiempo
extinguido
flota un instante
sobre el reflejo de lo que fuimos,
detiene nuestra pérdida
sobre el último hálito de la luz.

Anochece ya,
hundimos la penumbra
en su ceguera
y apagamos el corazón.







domingo, marzo 01, 2009

Sabiduría-II

Nada hay más preciso que tu abrazo
justificando la magnitud de las ausencias.
Sé,
precisamente,
cuánto mide mi ternura
bajo su peso,
cuán extensa soy con la exactitud
de su caricia.

Sé de qué temblor estoy hecha
con la minuciosidad de unas falanges,
intensas en presente,
rotundas en la memoria.

Sé del todo,
de la invasión global
de su abrazo,
a mi través
toda su inmensidad conjugada.
Y sé de mis brazos
-vacíos ahora-
como la nada más atroz.


Ismaël Lo - Tajabone

lunes, febrero 23, 2009

Exégesis

Bajo estos ojos míos
que refractan la noche
y la parten por la lágrima,
yace un lago de luz
buscando la inclinación de tu beso
para volcarse.

Tras este silencio apostado
entre mis poros,
-piel tejida de nada
con que la soledad se desviste-
mi desnudez es
el estruendo de mi palabra
que ávidamente me transcribe
entre las líneas de
tus manos.

(Toshiro Masuda) - Naruto - Grief and Sorrow

lunes, febrero 16, 2009

Poema centrífugo

Imán fue la palabra
y atrajo al verbo necesitado
de voz que lo cumpliera.

Tradujo mis caminos
y me fui comprendiendo
por sus pasos.

E hice de mí el momento exacto
en que la plenitud
se detiene a acariciarse.

Orbito ese instante
mientras voy pasando
por todas las estaciones del
no.

Me voy a donde pueda extender
mi sonrisa deshabitada:
abandono la periferia.

jueves, febrero 05, 2009

Desiderátum

Te veré llegar grande,
abarcando vida
como un niño llega hacia el misterio.

Desmembrarás mi aliento
para rebuscar silencios en mi boca,
hurgarás hasta encontrar
lo que tengo de nube
-inundada por mis mares
pero jamás llovida-
entre mis manos
y las tuyas de exiliado.

Abandonará la carne
la cárcel de los huesos,
amasijo necesario
para la materia viva de los sueños.

Cuerpos de amor telúrico
desordenando la tierra.

El alma sacudida
suspenderá sus partículas,
sin prisa, sobre la luz del abrazo,
emulando amorosamente
la danza cuántica de polvo levantado.



Discover Yiruma!

lunes, febrero 02, 2009

Lírica ilógica-I

Así, escondida,
cuando los días no tienen piel,
o es escasa,
la voz desnuda acaricia
el abandono,
su lengua como un bálsamo
en las carencias.

Decir
palabras como goznes
para mi corazón bivalvo
y su bocanada de hambre.

Bien adentro el amor
como única consciencia
de esta anomalía en mi lenguaje.



domingo, enero 25, 2009

Noche a dos voces

Para Närf e Isabel, por el todo.

Cada día que me empieza
sin vosotros,
casi inmediatamente me (ex)termina.

En amaros me pervivo
y me perdono de distancia.

Edificada en nuestros sueños
mi dignidad es vuestra palabra,
vuestros actos, vuestros besos.

Aquella noche en que la lejanía
abandonó nuestros nombres
sobre un mapa para cómplices,
fuimos la música y la risa
de los que viven viviendo,
mientras yo sentía
que nadie sobre la tierra
en aquellos instantes
podía amar más que yo.




Discover Pedro Guerra!

sábado, enero 10, 2009

Conjuro-II

"Pronunciar un nombre
es vencer al olvido".
Benjamín Prado




Despertaré y estará
tu palabra,
y exactamente sabrán mis venas
cómo suena lo necesario.

Será la hora de sabernos
nuevamente,
de ir a tus ojos a tocar tu alma,
de salir de ellos con tu corazón en la retina.

Sabrán de ti mis manos
hasta lo que de ti mismo
todavía ignoras.

Sabrá de ti mi cuerpo
como sabe el rayo
qué necesita de la luz.

Te nombraré entonces, sí,
pero lo haré
en la inmediatez de tus labios.

(Todo esto lo he pronunciado
varias veces
añadiéndole tu nombre,
por si existiera el futuro
y ya tuviera memoria.)

martes, enero 06, 2009

Rojo y blanco

A Nacha, in memoriam

El fogón en el suelo, sin ambages,
fácil a la llama y sin embargo
obstinado en la escarcha de la noche.

Tu mano izquierda agitaba
el frío que esparcía la techumbre arruinada,
con fuelle de atrezo,
cartón de pobre,
sobre la leña húmeda,
robada al monte, estricta.

Recién amamantada,
con la derecha mantenías
cerca del calor del pezón rosado
a la hija cuya virilidad,
una vez más,
el cielo te había negado.

Mientras,
mis celos por tu calor perdido
buscaban refugio
en aquel fuego imposible.

Más por reclamarte que por verdad,
te dije sin esconder mi envidia:
"Tengo hambre".

Cuando llegó el hielo
y cercó la cabaña,
yo miraba satisfecha
el fulgor intenso de las brasas
mientras te saboreaba
en la última gota de leche
que aún quedaba entre mis labios.





In memoriam,
Apocalyptica
(Editado por Carz)

Señales de humo


Tengo deseos que,

en su empeño por trascenderme
y encontrarte,
impelidos por el pánico claustrofóbico
a mis sombras solas,
se apretujan en el incapaz embudo de los nervios.

Friccionan sus querencias

contra mi alma
hasta el estallido ígneo
de toda su envoltura.

Exhausta después
ante mis cenizas amargas,
me da por pensar
que quizá puedas leer mejor
cuánto hay de ti en mí
en estos hilos volátiles
de luz ardida.