jueves, febrero 09, 2006

De piedra

Cuando fuimos nosotros
(no tú, ni yo, nosotros)
fuimos aire inabarcable,
agua etérea incontenible,
unísona voz aérea de oído duplicado.

Fuimos la arcilla maleable
del deseo,
huyendo petrificarse de distancia.

Pero la piel tiene afán
de volúmenes de piedra,
de cincel esculpiéndose en la vida.

Así, es de amor inaprensible
que morimos.

Tú trituras el granito del olvido.
Yo me invento un mármol frío
para mis venas.

miércoles, febrero 08, 2006

Llegó con tres heridas (Miguel Hernández)

Llegó con tres heridas:
la del amor,
la de la muerte,
la de la vida.

Con tres heridas viene:
la de la vida,
la del amor,
la de la muerte.

Con tres heridas yo:
la de la vida,
la de la muerte,
la del amor.

martes, febrero 07, 2006

Derecho

Para ser lo que soy,
suscribo la nada que desprecias,
enarbolo mis restos cenicientos
y un racimo de caricias como espadas.

Para ser lo que no soy
registro mi piel
como deudora
de mi inalienable derecho a extrañarte.

viernes, febrero 03, 2006

Ahora ya siempre sueño y deseo
hacia atrás
para no tener un futuro
al que reclamarle nada.
Así me olvido de lo que no vendrá.

El pasado corre de mi cuenta.

jueves, febrero 02, 2006

Aquí dentro
hay un trozo de sueño
que permanece intacto.

Lo alimento de venganza nocturna,
de espasmos líricos de soledad.

No me atrevo a tocarlo.
No hago otra cosa que saberlo,
que sentirlo,
que perderlo
He hecho en mi soledad
una nueva muesca

Sin ojos

Hoy amaneció
y no encontré mis ojos.

A ciegas,
he palpado todos los cadáveres
que siembro cuando miro.

El adiós (Cristina Maya)


En el límite del ayer
que era nostalgia
y en el continuo adiós
que es mi presencia
algo de mi propio abandono,
de ese lento sigilo
que no nombra ternuras ni añoranzas,
como el ensueño plácido, inconcluso,
que en mi mundo de sombras sobrevive.

Como si al deslizarse la tierra
descubriera también la mínima catástrofe
del agua que se quiebra.
Una plegaria entonces
para aquellos que viven en fúnebre abandono
y un sol no más para que pueda
llorar lo que se ha ido.

miércoles, febrero 01, 2006

Como una chingada (Ana Bertha Gómez)

Como una chingada, como dos, como tres, como siempre.

Me vale maaadre ser cursi.
Estoy jodida, lo sé.

¿Qué quieres de mí?

¿Qué te escupa un beso amoroso en los labios?

Malditas sean mis pinches dagas de goma.

Sí, como dildos aguados
que no te pueden dar
una muerte por asesinato pasional.

Por eso te digo como una chingada,
como una jodida, como una cursi,
que un día te veré amanecer
con el culo atascado con el cañón de una pistola
—de agua, sólo que fuera—
y te voy a disparar
para sacarte toda esa maldita mierda
que te injertaron varios pendejetes publicistas
y que te aleja de mí.