sábado, marzo 18, 2006

Da igual

Da igual
que la luz sea como un girasol
avergonzado de su nombre;

que los mapas hayan sucumbido
a las distancias,
sin una escala mensurable
entre los cuerpos.

Da igual
que no puedan las estrellas
llegar hasta los ojos,
que llueva por los codos
de la noche.

Da igual
que el papel de la vida
siga en blanco,
aunque la muerte comience
a quemar lentamente sus esquinas;

que el aire de la casa
suene a lejanía
como un pozo vacío,
que los rincones
se hagan con ángulos agudos.

Da igual,
el vértigo de abismo
de cuanto escribo,
su metástasis voraz,
su cobardía.

Igual da:
todo ésto así sumado,
o mezclado con el mundo,
siempre da igual a cero.

3 comentarios:

  1. Da igual que vengan a buscarnos.
    Da igual.
    Al menos el tiempo vendrá,
    acicalado,
    desde su cadalso.

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  2. 0_0

    joer, qué preciosos versos..
    así da gusto levantarse¡¡

    Buen día Josean

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