jueves, agosto 24, 2006


Tuve días de piedra


y de muralla,

de silencio en los pies

cuando no tienen destino

y es el tiempo detenido

quien todo lo habla.

4 comentarios:

  1. A mí también me gustaría saber detener el tiempo.

    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Jo, y a mi..., pero nada se puede hacer...

    más besos

    ResponderEliminar
  3. Muy hermoso en su sencillez profunda y lapidaria.

    Saludos....

    ResponderEliminar
  4. Angel¡¡¡¡...qué sorpresa¡¡¡

    Cómo estás, cielo?....te echaba de menos, jo.

    Gracias por volver...ahora a escribir, vale?

    ResponderEliminar